Elegir un dentista, odontólogo o clínica dental y confiar la salud de su boca y la de su familia no es una tarea nada sencilla. En ocasiones nos guiamos por el precio de los tratamientos o por la proximidad a casa. Sin embargo, hay otras variables mucho más relevantes para elegir al profesional que se encargará de nuestra salud dental y oral. A continuación ofrecemos algunos consejos:

Profesionalidad

En primer lugar, es fundamental asegurarse de que el profesional esté colegiado y que su consulta o clínica esté inscrita en Sanidad. Esto no nos servirá para garantizar la calidad de sus servicios, pero certifica que el profesional puede ejercer la profesión con todas las garantías sanitarias.

Lejos de aquel odontólogo que realizaba los tratamientos en todas las especialidades,  los tratamientos odontológicos involucran cada vez con más frecuencia a un mayor número de profesionales (higienistas dentales, implantólogos, ortodoncistas, odontopediatras, etc). Es habitual encontrarnos con varios de estos especialistas encargados de tratamientos específicos y es un signo indudable de que la clínica busca la excelencia en sus servicios.

Transparencia

Un buen profesional, aquel que está orgulloso y seguro de que hace bien su trabajo, muestra una actitud abierta, informativa y transparente. No dejará de atender todas las dudas por incómodas que puedan parecer.

Es importante aprovechar la primera consulta, que suele ser gratuita, para evaluar al tipo de profesional que se tiene delante.

Antes de iniciar un tratamiento es necesaria una explicación completa, apoyada sobre un diagnóstico claro y con un plan de tratamiento en el que se manifiestan los pasos a seguir, incluyendo también el mantenimiento posterior si lo hubiera.

Confianza

La confiaza se gana con el tiempo, pero todos tenemos muy desarrollada la capacidad de percibirla con muy pocas interacciones. El trato con el paciente es un pilar básico en sanidad, puesto que el paciente se encuentra en un contexto incómodo y potencialmente estresante. El dentista debe ser capaz de informar con amabilidad e interés para resolver todas las inquitudes con calma, asegurándose de que todo está entendido. Es fundamental encontrase a gusto en la clínica.

Por otro lado, todo el trabajo de la clínica debe estar desarrollado sobre procesos y protocolos que garanticen una excelente calidad en la asistencia.

Instalaciones

Tanto las intalaciones como el equipamiento son un signo de la buena (o mala) salud del centro. Unas instalaciones limpias, actualizadas y bien equipadas nos pueden indicar las pretensiones finales de un negocio. Desde luego que un lugar orientado a satisfacer a sus pacientes, que busca su comodidad y bienestar… se preocupará mucho de contar con unas instalaciones y equipamientos que ofrezcan una grata experiencia a todos los visitantes.

Facilidades

Lamentablemente, en ocasiones nos encontramos con centros dentales inaccesibles por lo caro de sus servicios y tratamientos. Esto es una barrera, los precios deben ser justos, adaptados al contexto actual y ofreciendo un servicio equilibrado. En sanidad, los problemas empiezan cuando se baja la calidad para llegar a mayor número de personas. Por esto, un buen signo es encontrarnos con facilidades de pago para que cualquier persona pueda acceder al servicio o tratamiento que necesita.

Errores comunes

  1. Un error frecuente es pensar que las grandes franquicias u organizaciones garantizan mejores recursos y mayor atención sólo por su presencia en los medios de comunicación. Sus precios son bajos, pero en ocasiones se debe a el uso de materiales de calidades muy ajustadas.
  2. Por otro lado, una clínica que no pertenece a franquicias ni a grupos ha de destacar por sus propios méritos, es a través del resultado de su trabajo diario como gana la confianza de sus pacientes.
Recuerde que un buen profesional se preocupa por la salud de su boca, de prevenir los posibles problemas y complicaciones derivadas de hábitos inadecuados. No sólo quiere solucionar problemas, especialmente busca la forma de que no aparezcan complicaciones. Esto es una orientación hacia la prevención.